La merluza a la bilbaína, es una receta de cocina que nos permite disfrutar de una buena merluza de pincho. El horno nos da la posibilidad de descubrir todo su sabor, porque nos ofrece su punto perfecto.
Vaya por delante que este plato estrella de la cocina vasca, es muy fácil de preparar y el resultado es impresionante. Su secreto es que hecha de esta forma no maltratamos el pescado, quedando la carne delicada y jugosa.
Tanto si eres un amante del pescado, como si no te gusta demasiado te garantizo que la merluza a la bilbaína es una auténtica delicia.

Merluza a la bilbaína
Equipo recomendado
Ingredientes
- 1/2 pieza Merluza
- 400 gr. Patatas
- 3 dientes Ajos grande
- 3 Uda. Cayenas
- Aceite de oliva
- Sal al gusto
- Perejil
Instrucciones
- Preparamos todos los ingredientes

- Calentamos el horno a 220ºC calor arriba y abajo.
- Pelamos las patatas en rodajas lo más finas posibles.

- En una fuente apta para hornos, ponemos las patatas, las echamos un chorrito de aceite de oliva y sal, Las extendemos sobre toda la superficie de la fuente.
- Llevamos al horno, las ponemos en la mitad del horno y las dejamos aproximadamente 15 minutos.
- Pasado este tiempo sacamos la bandeja, separamos las patatas en dos partes, para dejar espacio a la merluza en el centro.

- Ponemos la merluza con la piel en contacto con la bandeja, salpimentamos y añadimos un chorrito de aceite por encima.

- Metemos la bandeja en el horno a media altura y bajamos el horno a 180º, lo dejamos aproximadamente durante media hora, revisando para que no nos quede seca.
- Cuando falten unos diez minutos para que la merluza esté lista pelamos los dientes de ajo y los partimos en laminas finas.
- En una sartén pequeña ponemos 50 ml de aceite de oliva, añadimos las láminas de ajo en frío y las cayenas (la cantidad de cayena al gusto, según nos guste más o menos picante).
- Lo ponemos a fuego bajo y lo dejamos hasta que las láminas estén doradas, no deben quemarse ni quedarse blancas. Lo mejor es hacerlo sin prisas.

- Cuando la merluza está lista la sacamos del horno, repartimos por encima el aceite con el ajo rehogado y las guindillas, adornamos con perejil y servimos inmediatamente.
Notas
Datos nutricionales
Mis historias con la merluza a la bilbaína
Hoy ha empezado mi hijo el colegio y cuando le he despedido en la puerta, no he pedido evitarlo. Algo me ha sacudido por dentro y me he puesto muy nostálgica.
He sentido un deseo incontenible de volver atrás, de regresar a aquella niña con su cola de caballo rubia y vestida con el uniforme de cuadraditos blancos y negros.
Lo primero era la compra de material. ¿Qué te queda del año pasado? Siempre se repetía la misma pregunta, pero si mi madre tenía que saber de sobra que yo era un desastre. En la primera evaluación ya había perdido la mitad del material y los Reyes tenían que reponerlo. ¿Como para aguantar completo el resto del curso?
Luego teníamos el ritual de forrar los libros. Me sentaba al lado de mi madre totalmente entusiasmada, pero en lo que yo forraba un libro, ella forraba todos los demás.
El primer día iba muy contenta. No tenía deberes, no tenía que salir a la pizarra, el recreo era un poco más largo de lo normal. Y sobre todo me esperaban mis compañeras. Camino de la escuela ya empezaba a anticipar las conversaciones que tendría con ellas…
Volviendo a mi hijo, que es el que ha ido al cole, he querido prepararle un plato especial, para este día. Y aunque parezca mentira, cuando le he preguntado que quería me ha dicho:
- Un pescado grande, sin espinas
Casi me da un patatús, ¡¡he conseguido que le guste el pescado!!, ¡¡increíble!!, en fin, que me he puesto manos a la masa y aquí está la receta de pescado grande que le he preparado.