Merluza a la bilbaína, es una de las formas más fáciles de preparar y comer el pescado. Por mi experiencia os diré que para los niños es la presentación más sencilla y cómoda.Tiene la ventaja de que es baja en calorías.Solo te queda disfrutarla y calmar el apetito.
Pelamos las patatas en rodajas lo más finas posibles.
En una fuente apta para hornos, ponemos las patatas, las echamos un chorrito de aceite de oliva y sal, Las extendemos sobre toda la superficie de la fuente.
Llevamos al horno, las ponemos en la mitad del horno y las dejamos aproximadamente 15 minutos.
Pasado este tiempo sacamos la bandeja, separamos las patatas en dos partes, para dejar espacio a la merluza en el centro.
Ponemos la merluza con la piel en contacto con la bandeja, salpimentamos y añadimos un chorrito de aceite por encima.
Metemos la bandeja en el horno a media altura y bajamos el horno a 180º, lo dejamos aproximadamente durante media hora, revisando para que no nos quede seca.
Cuando falten unos diez minutos para que la merluza esté lista pelamos los dientes de ajo y los partimos en laminas finas.
En una sartén pequeña ponemos 50 ml de aceite de oliva, añadimos las láminas de ajo en frío y las cayenas (la cantidad de cayena al gusto, según nos guste más o menos picante).
Lo ponemos a fuego bajo y lo dejamos hasta que las láminas estén doradas, no deben quemarse ni quedarse blancas. Lo mejor es hacerlo sin prisas.
Cuando la merluza está lista la sacamos del horno, repartimos por encima el aceite con el ajo rehogado y las guindillas, adornamos con perejil y servimos inmediatamente.
Notas
Lo primero es cuando compramos la merluza, pedirle al pescadero que nos quite las espinas y la cabeza, y nos deje la merluza preparada en filetes, en mi caso cuatro concretamente.A mí personalmente me gusta más la parte del cuello porque es más jugosa.