Existe mucha confusión entre estos dos términos debido a que son muy parecidos tanto en su concepto como en la forma de cocinarse.
Confitar una cebolla, significa cocinarla con aceite a fuego muy bajo hasta que adquiera una textura melosa y un color transparente. Como la cebolla es de naturaleza dulce, se consigue potenciar este sabor.
Caramelizar una cebolla implica cocinarla también en aceite y mantequilla a fuego lento pero añadiendo azúcar o edulcorante para realzar el sabor dulce del que hablaba anteriormente
¿Cuándo utilizar una técnica u otra?, en realidad depende como casi todo en cocina del gusto personal, por su preparación la cebolla confitada añade un toque entre dulce y picante , mientras que la caramelizada es mucho más dulce. La cebolla caramelizada tiene el color un poco más dorado y la confitada tiene un color más oscuro, a simple vista cuesta diferenciarlas.
Utilizó una u otra dependiendo de la inspiración del momento, y de que me parezca que el plato que este preparando en concreto necesita un contraste más dulce o menos. Se puede emplear para adornar tortillas, sándwiches, canapés, pizza, pasta, hamburguesa. También resulta deliciosa con carne, aves, rellenos, ensaladas…
¿Qué necesitamos para hacer la cebolla caramelizada?
2 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 kg de cebollas en rodajas finas
1 cucharada de azúcar (se puede sustituir por una cucharada de miel, o por una cucharada y media de azúcar moreno)
50 ml. de jerez dulce
¿Cómo la hacemos?
Derretimos la mantequilla en una sartén y añadimos el aceite, incorporamos las cebollas cortadas.
Lo cocinamos a fuego bajo cuando está dorada incorporamos el azúcar y con una cuchara de madera, lo movemos en circulo, durante un minuto.
Ahora echamos el jerez y continuamos la cocción hasta que se absorba todo el líquido y listo.
Se puede servir caliente o frío.
Se conserva en el frigorífico un mes sin problemas.
Ingredientes cebolla confitada
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
50 ml. de vinagre de módena
1 kg de cebollas en rodajas finas
1/4 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de pimienta
Elaboración:
Calentamos el aceite en una sartén y añadimos las cebollas cortadas.
Lo cocinamos a fuego bajo cuando está dorada incorporamos la sal y la pimienta, con una cuchara de madera, lo movemos en círculos, durante un minuto.
Ahora echamos el vinagre y continuamos la cocción hasta que se absorba todo el líquido y listo.
Se puede servir caliente o frío.
Se conserva en el frigorífico sin problema unos quince días.







Gracias por la aclaracion. Yo no lo tenía muy claro
De nada, encantada de que te haya sido útil
Al igual que que comenta Carmen, no sabia la diferenciaría y gracias a tu buen hacer con con el teclado 😉 y la forma tan clara de explicarlo me ha quedado resuelta la duda. Como siempre un super post Marisol !! Brava!! .. Salu2
Que bien, me alegra saber que el blog es útil. Muchas gracias. Saludos