En mi casa, desde que tengo recuerdos, se comía ensalada todos los días, ya fuese en la comida o en la cena. Mi madre la ponía escoltando a los segundos platos y acompañando su presentación con la frase «con una buena ensalada, todo pasa mejor».
Mi conocimiento del mundo de las ensaladas se reducía a tres o cuatro variedades; solo tomate, solo lechuga, o tomate y lechuga. Y si era festivo o el segundo era pobre, incluía cebolla, aceitunas y huevo duro.
Cuando me asomé a la calle empecé a disfrutar de verdad de las ensaladas, me encontré con el universo ensaladil y sus múltiples combinaciones; clásicas tomate, lechuga y cebolla… modernas; cítricos, frutas del bosque…, refinadas; gulas, mariscos,…, originales; frutas, frutos secos…, ricas; queso, carne…, abundantes; pastas, patatas, huevos…, con apellido; ensalada Cesar, ensalada Waldorf Astoria…
Las ensaladas son refrescantes, coloridas, alegres y deliciosas, aunque casi siempre se asocian a las dietas, este concepto cambia si se añade, nata, carne o pescado y además puede servir como plato principal e incluso como plato único, es una idea perfecta porque además de ser abundante en cantidad, es completa desde el punto de vista nutritivo, sobre todo si utilizamos verduras de temporada adquiridas frescas en el mercado.
Disfruten inventando sus propias ensaladas de; rúcula, lechuga, endibia, escarola, tomates ( con la piel que es una fuente de licopeno antioxidante ), pimientos (el vegetal más rico en vitamina C ), pepinos, albahaca, menta, cebollino y todo lo que puedan imaginar para adornar sus platos.
Ingredientes (para 6 personas)
2 corazones de lechuga
brotes tiernos (en este caso canónigos)
tomates cherry
1 filete de pechuga de pollo por persona
1 rulo de queso de cabra
2 rebanadas de pan de molde
aceite
vinagre
pimienta
sal
salsa reducción de Pedro Ximénez
Elaboración
Lo primero es salpimentar el pollo y ponerlo en una sartén con una cucharada de aceite de oliva para hacerlo a la plancha. Cuando está hecho por un lado le damos la vuelta y ponemos encima rodajas de queso de cabra, para que se deshaga un poquito y deje su sabor sobre la carne, Mientras se hace el pollo troceamos las rebanadas de pan de molde en cuadraditos pequeños y los reservamos para hacer picatostes.
Cuando están hechos los filetes en la misma sartén doramos los cuadraditos de pan de molde y reservamos.
Adornamos un plato con la salsa obtenida de la reducción de Pedro Ximénez y hacemos una cama con hojas del corazón de la lechuga. La aliñamos con aceite, vinagre y sal.
Encima de la lechuga ponemos el filete de pollo a la plancha con el queso de cabra y dentro de éste algunas láminas de almendras.
Aliñamos los brotes de canónigos con aceite, vinagre y sal y los colocamos en capa encima del queso. Cuando ya están colocados echamos unas gotitas por encima de salsa de Pedro Ximénez (si quieres ver la receta pincha en este enlace).
Cortamos los tomates cherry por la mitad, los echamos un poquito de sal y aceite de oliva y los colocamos adornando el plato.
Ponemos en el plato más laminas de almendras y los picatostes.
Ya tenemos la ensalada lista.
Colaboración de mi hijo
Mientras yo preparo el plato para la fotografía, el va montando los otros, fijándose para dejarlos iguales, eso sí con el doble de ración. Y me hace prometer que la próxima vez que hagamos este plato en lugar de ser un primero, sea plato único.





