Estoy convencida de que a la mayoría este plato os va a encantar. Primero por su apariencia ya que resulta vistoso y con un color muy cálido.Y después por el sabor de la Moussaka, que es suave brillante, sabroso y gratificante.
Ponemos un chorrito de aceite en una sartén, a fuego medio, echamos la cebolla que previamente hemos cortado en daditos y los ajos laminados. Y la pochamos
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas finitas, hacemos lo mismo con los calabacines, pero estos sin pelar. El uso de la mandolina nos ahorra tiempo
Vamos a freír las patatas y los calabacines: 1.-Los podemos freír por separado a fuego lento hasta que queden pochados. 2.- O podemos meterlos en microondas untados en aceite3.- O hacerlos en horno a 180 º hasta que estén pochados,Estas dos últimas opciones son menos calóricas. Cuando los saquemos los ponemos sobre papel absorbente y es el momento de salarlos.
Salpimentamos la carne y cuando la cebolla empiece a tomar color, añadimos la carne y la rehogamos, desmenuzándola bien.
Echamos un poquito de nuez moscada y el tomate frito. Removemos bien y mantenemos en el fuego unos minutos.
Colocamos el guiso sobre un colador para que suelte el exceso de líquido (sí lo hay).
Preparamos la bechamel
Vamos a montar la moussaka: en una fuente de horno engrasada con un poco de aceite colocamos una primera capa con las patatas cubriendo toda la superficie.
Cubrimos las patatas con las lonchas de queso.
Ponemos otra capa con la carne picada y cubrimos esta con el calabacín.
Ponemos sobre la carne todo el calabacín que tenemos, bien extendido
Terminamos con la capa de bechamel. Ver aclaración en notas.
Lo metemos en el horno precalentado a 180º durante 15 minutos.
Sacamos la fuente, subimos el horno a 200º con calor arriba, añadimos el queso rallado lo volvemos a meter en el horno y lo dejamos hasta que se dore la superficie.
Notas
Para hacer la moussaka he utilizado tranchetes, porque era lo que tenía en casa, pero estoy segura, que con otro queso quedaría más rica.
En este momento podemos parar y guardar el guiso para cuando lo necesitemos.
De hecho, yo la hice a primera hora de la mañana y me fui de casa y a las dos cuando regresé continué.También puedes dejarla en el frigorífico para el día siguiente e incluso guardarla en el congelador.