La mayoría de los que disfrutamos del steak tartar, empezamos comiéndolo en un restaurante. Pero te aseguro que el plato no es difícil de preparar, después de todo no tienes ni que encender el fuego. Prepararlo solo implica; una buena pieza de carne, un cuchillo muy afilado, manos limpias y un frigorífico... ¿te ánimas?
Cortamos la carne a cuchillo, en trocitos de un tamaño parecido a un guisante. La ponemos en un bol y la metemos en el frigorífico tapada con papel film.
Picamos del mismo modo la cebolleta, los pepinillos, las alcaparras y las incorporamos al bol donde tenemos la carne.
Aliñamos con sal y pimienta y volvemos a meter el bol en el frigorífico.
Es el momento de preparar la salsa, en un recipiente ponemos cubitos de hielo y encima ponemos el bol en el que vamos a preparar la salsa.
En el bol ponemos un chorro generoso de aceite y la mostaza. Lo batimos con ayuda de una cuchara.
Añadimos la salsa Lea Perrins y el tabasco (según el gusto personal porque son los ingredientes que le dan el punto de sabor fuerte) y volvemos a mezclar.
Incorporamos la yema de huevo y mezclamos hasta ligar la salsa.
Incorporamos las dos cucharadas de mayonesa y volvemos a mezclar.
Guardamos la salsa en el frigorífico.
Volcaremos la salsa sobre el picadillo de carne, hortalizas y encurtidos, y mezclamos, aproximadamente unos 10 minutos antes de servirlo.