Super cremosa, con mucho sabor y ¡tan fácil de hacer!, esta salsa de queso es perfecta para acompañar cualquier tipo de carne. Para hacerla no necesitas mucho tiempo, ni muchos ingredientes. En definitiva, su suavidad y sabor hacen de un plato sencillo una maravilla para el paladar.
En una sartén ponemos la mantequilla, cuando se ha disuelto añadimos la cebolla, que previamente hemos picado en trocitos pequeños.
Echamos un poquito de sal y dejamos que se poche.
Agregamos la nata y dejamos que se caliente removiendo de vez en cuando.
Bajamos el fuego, añadimos un golpe de pimienta y el queso. Removemos manualmente hasta que el queso se derrita (tener cuidado para que no se nos pegue la mezcla)
Lo dejamos cociendo unos 5 minutos a fuego bajo y removiendo con frecuencia.
Lo probamos y y rectificamos de sal y pimienta.
Si no nos gusta tan espesa podemos añadir más nata.
Notas
Si no encuentras el queso manchego o no te gusta, puedes utilizar otro tipo de queso prefieras; parmesano, queso viejo, grana padano, roquefort, ...