La base de este plato son los champiñones mezclados con huevos revueltos y jamón. Es un plato de cocina muy tradicional, que se puede comer durante todo el año.Es sencillo, rápido y delicioso.
Ponemos un chorrito de aceite en una sartén y la llevamos a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente añadimos los ajos, bajamos el fuego y los doramos. Con cuidado de no quemarlos. Los sacamos de la sartén y los reservamos.
Añadimos a la sartén los champiñones, subimos a fuego medio, sal pimentamos. Y los dejamos cocinándose, hasta que los champiñones estén bien tiernos y no quede nada de agua en la sartén. Removemos de vez en cuando.
En ese momento añadimos el jamón cortado en tiras finitas. Damos un par de vueltas y añadimos los ajos, que habíamos reservado.
En un bol, ponemos los huevos con un poquito de sal. Con un batidor manual, los rompemos y revolvemos solo un poco.
Bajamos a fuego suave y añadimos los huevos a la sartén. removemos continuamente, con lentitud. Queremos que el plato nos quede jugoso y suave.
Emplatamos y decoramos con cebollino fresco picadito o perejil fresco picado.