El huevo hilado se utiliza sobre todo para decorar los platos, aunque también resulta estupendo como guarnición de los mismos.Es un alimento muy versátil que combina perfectamente con sabores salados; fiambre, conservas, carne, pescado... Y con sabores dulces, destinándose habitualmente en repostería.
Ponemos el agua y el azúcar a fuego medio, para que se vaya haciendo un almíbar.
Separamos las yemas de las claras.
Pasamos las yemas por un colador de malla fina, sin batirlas, y las vamos depositando (lo hago con ayuda de un embudo) dentro del biberón de cocina.
* Cuando el almíbar esté a punto de hebra será el momento de empezar a verter poco a poco hilitos de yema de huevo sobre él.
Se hacen casi al instante y los retiraremos con una espumadera.
Al lado del cazo donde estamos haciendo el almíbar colocamos un bol con agua fría y un plato con papel absorbente de cocina.
Pasamos las hebras de huevo rápidamente al bol de agua fría para cortar la cocción y quitar el exceso de almíbar, así conseguimos que quede suelto.
Cuando está sumergido lo movemos un poquito y lo sacamos rápidamente con un escurridor.
Y lo ponemos sobre mucho papel de cocina para que absorba la humedad. No se puede utilizar mojado.
Repetimos el procedimiento hasta terminar las yemas.
Notas
Tenemos que hacer un almíbar a punto de hebra fina
Esto significa que a unos 105 °C, el almíbar empieza a espesar en el cazo.El truco para ver si está en su punto, es coger una pequeña cantidad entre los dedos enfriados en agua fría, desde la cuchara. Si forma hilitos finos y pegajosos, que se rompen con facilidad, está en el punto necesario. Esta técnica también se usa para hacer frutas confitadas o pasta de almendras.
Si queréis hacer más cantidad de huevo hilado
Aumentad las yemas de huevo y hacer reglas de tres para saber cantidad de azúcar, la cantidad de agua será la misma que la de azúcar.Para hacer huevo hilado hay un utensilio que se llama hilador, pero tengo un truco, utilizó un biberón de cocina para sustituir al hilador.
Conservación del huevo hilado
Puedes conservar el huevo hilado en la nevera hasta tres días sin ningún problema.