Esta receta nos va a permitir que el pollo quede exquisito, mucho más jugoso y sabroso. El pollo es una de las carnes más versátil y más utilizada. Pero también es una de las carnes que se nos puede quedar más seca y sosa si no cuidamos su elaboración.Para evitar estos problemas vamos a marinarlo. Marinar al pollo, le agrega sabor y lo mantiene húmedo mientras se cocina.
Mezclamos bien todos los ingredientes; el zumo de limón, un chorrito de aceite de oliva, el vino, la pimienta, la soja, el ajo, la cebolla, el pimentón, el jengibre, el azúcar y el perejil. Reservamos la zanahoria, el apio y la sal, para después.
Ponemos los trozos de pollo en un bol, y los aliñamos con el preparado. Envolviéndolo bien, como si lo estuviéramos rebozando.
Tapamos el bol con papel film y lo guardamos en el frigorífico durante 12 horas.
Pasado este tiempo, ponemos los trozos de pollo en una fuente de horno.
Picamos la zanahoria y el apio en trocitos muy pequeños.
Agregamos a la fuente; el picado de zanahoria y apio, sal y un chorrito de aceite de oliva.
Las llevamos al horno precalentado a 200ºC, con calor arriba y abajo, durante 30 minutos, aproximadamente.
A los 15 minutos, damos la vuelta al pollo para que se cocine de forma uniforme. Pasados los 30 minutos, comprobamos que está bien hecho y listo para servir.
Notas
Respecto a la cantidad de pollo y que parte del pollo utilizar: pueden ser muslos, contramuslos, cuartos traseros, alitas, un pollo pequeño troceado..., en función del tamaño de cada trozo, irían las proporciones. Lo más habitual es trozos medios y poner 3 o 5 por persona. Si son alitas pondríamos unas 5 por persona.
El tiempo de cocción en horno, es aproximado, puesto que depende de cada horno-