Hay tantas recetas de pisto extremeño, como manos que cocinan, pues cada una le da su toque y su gusto personal. La receta de pisto que yo os dejo, herencia de familia, es la auténtica de Extremadura, El pisto se puede tomar caliente o frío, en comida o cena, ya que se trata de un plato con personalidad que acompaña cualquier momento.
Picamos la cebolla y los pimientos en daditos pequeños.
Ponemos a fuego medio una sartén con bastante aceite, cuando está caliente añadimos la cebolla y la pochamos.
Picamos los pimientos también en daditos pequeños y los añadimos a la sartén
Pelamos y picamos los tomates en daditos pequeños.
Cuando la cebolla y el pimiento están bien hechos, agregamos los tomates picados a la sartén.
Echamos el azúcar y la sal y vamos removiendo de vez en cuando, recordad mucha paciencia.
Cuando no queda nada del caldo que suelta la verdura y el aceite está por encima ya está hecho.
Notas
El pisto manchego se puede hacer también con tomate triturado natural de bote, en este caso yo tengo un truco, para evitar que salpique, que se haga más rápido y con mejor sabor, quito todo el caldo que trae con un colador.
Aprovecho el caldo añadiendo un poco de sal, un chorrito de aceite y una pizca de pimienta, lo muevo y lo tomamos frío, a los niños les encanta.
El pisto extremeño se hace solo con estas verduras y no se le pone calabacín, ni berenjena, y se suele acompañar con un par de huevos de corral y chorizo bien fritos.
Cuando hago pisto, suelo hacer grandes cantidades y lo guardo en conserva. Para cocinarlo, en lugar de utilizar sartén lo hago en la paellera, porque al ser grande, me permite que este más extendido en el fondo y se hace mucho antes y con más comodidad.