Hoy os presento una receta, inventada por el padre de una amiga, para facilitar que su nieto pudiera tomar "cachopo", sin dificultad.El resultado es sorprendente, la carne queda jugosa y muy rica. Original y sencillo, tenéis que probarla.
Aliñamos la carne, añadiendo: sal y pimienta. Se mezcla bien y la dejamos reposar.
Dividimos la carne en ocho partes
Dividimos cada una de las láminas de hojaldre en dos partes, tenemos cuatro partes.
Ponemos sobre el hojaldre, en la mitad de cada una de las cuatro láminas una capa de carne picada. A la hora de poner la carne picada hay que dejarla sueltecita, sin apelmazar para que al llevarla al horno no quede como un mazacote.Y tenemos que dejar suficiente distancia de los bordes para poder cerrarla después.
Sobre la carne picada ponemos: una capa de jamón serrano, encima queso curado y encima unas lascas de cabrales.
Ponemos sobre las lascas de cabrales otra capa de queso curado, jamón serrano y carne picada.
Ahora doblamos la lámina de carne, envolviendo el conjunto como si fuera un rollito de primavera.
Con ayuda de una cuchara sellamos los bordes laterales. Damos unos cortes en la parte de arriba de cada pastel y lo pincelamos con aceite de oliva.
Lo metemos al horno previamente calentado a 180º, con papel de horno en la bandeja.
Cubrimos los pasteles con papel de aluminio para que no se queme y lo dejamos en el horno 15 minutos.
Después quitamos el papel de aluminio ponemos la función grill y lo dejamos dentro del horno hasta que esté dorado