Montar las claras a punto de nieve, es una preparación que se utiliza sobre todo en repostería.Y es más sencillo de lo que parece. Resulta más complicado conseguir una clara a punto de nieve consistente y que se mantenga firme. Pero lo vamos a lograr con ayuda de los consejos que relaciono a continuación.
Pon la mariposa en la Thermomix, l y programa 2 minutos para 3 claras de huevo en velocidad 3 y medio. Listo
Agrega las claras de huevo y la pizca de sal.
Sin temperatura, programa 2 minutos en velocidad 3,5
Montar claras con Batidora
Ponemos en el vaso de la batidora las tres claras y el pellizco de sal.
Empezamos con una velocidad baja, ya que esto ayuda a formar las burbujas de aire que contribuyen a dar estabilidad a las claras.
Con las varillas se debe hacer un movimiento circular de abajo hacia arriba y no en horizontal para incorporar el máximo de aire que se pueda.
Aumentamos la velocidad. Vamos a ver cómo empieza a espesarse entrando en la etapa de puntas blandas. Es decir, se forman unas puntas, pero no se mantienen hacia arriba.
Seguimos batiendo y vemos que se está formando una masa densa, pero si ponemos una cucharilla de pie no se sujetaría. Es la etapa de puntas rígidas
Continuamos batiendo. Y alcanzamos el punto de nieve, la cucharilla se mantiene y si giramos el recipiente el contenido no se cae. Es capaz de vencer la fuerza de la gravedad porque tiene la consistencia necesaria.
Mucho cuidado si seguimos batiendo las claras después de alcanzar el punto de nieve, disolveríamos la espuma y se convertiría la crema en una mezcla de agua y grumos.
Montar claras a mano
Lo primero que necesitaremos es una gran resistencia.
Pon las claras con un pellizco de sal, en un recipiente de cristal o metálico hondo y grande. Coge dos tenedores a modo de pinza poniendo un dedo entre los dos para dejar un hueco, o un batidor de varillas.
Y empieza a batir con movimientos circulares verticales...,
Continúa batiendo..., hasta conseguir que se pongan tan duras que podemos dar la vuelta al plato sin que se caigan.
Notas
Con los sistemas automáticos evitaremos el cansancio y se montarán las claras mucho más rápido ya que permiten una velocidad constante.
Una vez conseguido el punto de nieve es el momento de añadir el azúcar si lo necesitamos para la preparación posterior.
Cuando tengamos que añadir las claras montadas a una preparación, lo haremos con la espátula y con un movimiento de abajo arriba y removiendo lo justo para que quede incorporado.