Os traigo una receta muy refrescante a base de sandía. Con una textura muy interesante, sencilla y muy fácil de hacer. De hecho, no hace falta una heladora, basta con unos cuantos ingredientes, mezclarlos y dejarlos en el congelador durante unas horas mientras se remueven de vez en cuando. Disfruta de este granizado casero en cualquier momento del día.
3cdas.Edulcorante en polvola cantidad depende de que te guste más o menos dulce
1ud.Limón(su zumo)
50ml.Agua
3ramitasMenta para decorar
Instrucciones
Preparamos la sandía, la quitamos cáscara y semillas
Ponemos el edulcorante (si no estás a dieta y no eres diabético, puedes poner azúcar) en un cazo vertemos el agua y llevamos a ebullición, lo dejamos cociendo unos dos minutos.
Troceamos la sandía y la ponemos en la batidora, por tandas, hasta obtener un líquido homogéneo.
Cuando el almíbar está frío lo agregamos al batido junto con el zumo de limón. Si lo quieres con licor, es el momento de añadirlo.
Removemos y lo vertemos en un recipiente con tapadera, para meterlo en el congelador.
Lo dejamos 12 horas.
Pasado ese tiempo lo sacamos, lo dejamos un ratito a temperatura ambiente.
A continuación, con una cuchara, vamos raspando y trasladando el granizado a otro bol. Si tiene un poquito de licor este paso es mucho más sencillo.
Como no podremos raspar todo de una vez, porque se va ablandando solo la superficie, el nuevo bol, lo metemos en el congelador.
Repetimos hasta que terminemos todo el congelado
Si no lo vamos a tomar en el momento, lo metemos nuevamente en el congelador, ya se queda el granizado perfectamente hecho, para cuando nos apetezca disfrutarlo.
Lo servimos adornado con unas hojitas de menta (opcional)
Notas
Si no quieres el granizado light, pon las 3 cucharadas de azúcar normal y 100 ml. de ron blanco o vodka, lo que más te guste.