Con esta receta, vamos a conseguir unos torreznos brillantes y dorados, con un magro de carne rosado perfecto.Solo necesitamos unos torreznos de calidad y pocharlos con mimo. Lo conseguimos friéndolos en sartén de forma lenta y pausada.
Preparamos los ingredientes: Si los compras envasado al vacío, hay que sacarlos del envase y dejarlos orearse durante 12h, a temperatura ambiente.
Cortamos la panceta en lonchas de 1 centímetro y medio aproximadamente.
Ponemos aceite de girasol en una sartén hasta que cubramos el fondo.
El fuego tiene que estar posición baja. Hay que hacerlo a fuego lento
Cuando empieza a estar caliente, colocamos las tiras de panceta en posición de pie, es decir que la corteza esté en contacto con el aceite.
Lo dejamos friéndose durante unos 20 minutos aproximadamente, Vigilando para que los torreznos no se caigan y controlando que van saliendo las burbujitas que tienen las cortezas.
Añadimos un poco más de aceite. Subimos el fuego y tumbamos los torreznos para freírlos bien, aproximadamente 7 minutos por cada lado. Vigilad para que no se os quemen.
Los sacamos y los ponemos sobre un plato con papel absorbente de cocina para evitar el exceso de aceite.
Notas
Consejos
La piel de la panceta conviene que esté bien seca, para que la corteza suba cuando la freímos y asegurarnos que nos quede bien crujiente. Para conseguirlo sacamos la panceta del envase de plástico o de la nevera, unas 12 horas antes, de que vayamos a cocinarla, y la dejamos en un lugar seco y fresco para que se oree.
Se comen calientes.
Utilizamos aceite de girasol, porque el aceite de oliva le aporta demasiado sabor al torrezno, desvirtuando el sabor final del torrezno.