Descubre la recta, para hacer un rico caramelo líquido en casa, fácil, rápido y con todos los trucos para que te quede perfecto.Mejoraras tus platos de repostería por su delicado sabor y por la vistosidad que da a cualquier preparación.
Hay que trabajar con mucho cuidado para evitar quemarse ya que las quemaduras de caramelo son delicadas por la alta temperatura que alcanza el azúcar.
Utilizar manoplas de horno.
Por el mismo motivo es mejor hacerlo en un cazo hondo con fondo grueso
Elaboración
Calentamos 150 ml. de agua y lo ponemos en una jarra con asa, para que nos resulte más cómodo utilizarlo después.
Echamos en un cazo el azúcar y las tres cucharadas de agua.
Ponemos el cazo a fuego medio y dejamos que se vaya haciendo el caramelo poco a poco, Sin tocar y sin remover.
Cuando el azúcar esté completamente disuelto empezará a cambiar de color.
Hay que vigilar el caramelo para que no se queme, porque si lo hace se pondrá muy oscuro y tendrá sabor amargo
Una vez que haya adquirido el tono dorado cogemos la jarra con el agua caliente y añadimos un chorrito de agua con mucho cuidado porque sale mucho vapor.
Mientras con la otra mano, en la que tenemos la manopla puesta, removemos continuamente .
Repetimos hasta que terminemos el agua. Hay que tener en cuenta que al enfriar espesa.
Agregamos las gotas de zumo de limón.
Una vez hecho el caramelo
Si una vez que está frío, vemos que queda muy espeso lo llevamos al fuego de nuevo y añadimos más agua hirviendo.
Si una vez que está frío, vemos que está demasiado líquido lo ponemos en el fuego y dejamos que espese un poco.
Notas
Lo que nos sobre después de hacer la receta, lo podemos guardar en un recipiente cerrado en el frigorífico, dura mucho tiempo.
Si hay niños cerca, no dejéis que lo prueben hasta que esté completamente frío.