Esta receta es original de Andalucía y después se extendió por el resto de la península. Hay mucha variedad de buñuelos, pero los de bacalao son los más tradicionales. Simples, sabrosos, con una capa dorada, crujiente y ligera, muy agradable. Una tapa tentadora y muy popular
Lavamos el perejil y lo picamos finito, pelamos los ajos y los hacemos trocitos pequeños, reservamos.
Batimos el huevo con ayuda de una batidora, añadimos el agua y volvemos a batir, sobre esta mezcla tamizamos la harina junto con la levadura química y la sal, los batimos nuevamente. Nos tiene que quedar una mezcla, de una consistencia parecida a una crema.
Añadimos el perejil, el ajo y el bacalao y lo mezclamos todo.
Dejamos reposar la masa unos 10 minutos.
Calentamos abundante aceite para freír en una sartén o en la freidora a 170º.
Cuando el aceite esté caliente, cogemos un poquito de la masa con ayuda de un tenedor o de una cuchara y con ayuda de otra cuchara, la dejamos dentro del aceite.
Repetimos añadiendo más buñuelos, los doramos por ambos lados y continuamos hasta terminar con la masa.
Cuando los sacamos los dejamos sobre un plato con papel de cocina absorbente para retirar el exceso de aceite.
Notas
Como habéis visto yo hago poca cantidad y los hago de una vez todos, si vas a hacer muchos es mejor hacerlos en varias tandas para que no se enfríen.