Vamos a conseguir cocer un arroz en su punto. ¡Sí, ya sabes! ¡El arroz perfecto! que no se pega, que no es pastoso. Arroz con todos los granos sueltos. Así que, si tú tampoco soportas el arroz en modo argamasa y estás buscando la guarnición que acompañe a la perfección a tus carnes y pescados, esta receta es para ti.
Pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas muy finitas.
Lavamos el arroz bajo el grifo, hasta que el agua salga limpio.
Ponemos en una cazuela grande agua, sal, laurel y las zanahorias cortadas. Añadimos sal.
Llevamos la cazuela al fuego. Ponemos a fuego fuerte y llevamos a ebullición.
Ponemos unas gotitas de aceite en la sartén y rehogamos el arroz.
Cuando el agua empieza a hervir añadimos el arroz, removemos con una cuchara de madera.
Cuando vuelva a hervir, bajamos a fuego medio y removemos nuevamente.
Sigue las indicaciones del tiempo de cocción que se muestra en el envase. Comprueba que está a tu gusto
Paramos la cocción, poniendo el arroz en un colador y añadiendo agua fría del grifo, durante 1 minuto.
Pelamos y cortamos los ajos, los ponemos en una sartén grande con el aceite a fuego medio y los dejamos hasta que están tiernos, con un poquito de color.
En ese momento incorporamos el arroz lo salteamos durante un minuto, corregimos de sal, le echamos la pimienta, adornamos con perejil y servimos.
Notas
Cantidad de Ajos: de 1 a 3 ajos dependiendo del gusto personal y del tamaño de los ajos